Cocina queretana · Licor artesanal de hierbas

Garañona de Bernal: qué es y cómo se prepara el licor de hierbas de Querétaro

La garañona es el licor verde de hierbas que se bebe al pie de la Peña de Bernal para entrar en calor con el viento del semidesierto queretano. Es una maceración de menta, romero, ajenjo y una lista de hierbas que cada familia guarda en secreto, endulzada y servida como chupito helado. Aquí tienes una versión casera fiel para reproducir ese trago amargo-dulce en casa, con la técnica y los porqués.

Prep
30 min
Cocción
3-4 semanas de maceración
Total
~4 semanas
Raciones
~1.2 L (24 chupitos)
Dificultad
Media
Licor Garañona de Bernal — Querétaro

Origen: Licor Garañona de Bernal

Bernal es un Pueblo Mágico del semidesierto de Querétaro, a los pies de la Peña de Bernal, el tercer monolito más grande del mundo. El clima es de altiplano: días secos y noches frías con viento cortante. En ese contexto nació la garañona como un licor para 'aguantar el frío' — los vendedores lo ofrecen en puestos a la base de la peña, a peregrinos, escaladores y a las multitudes que suben cada equinoccio de primavera buscando la 'energía' del monolito. Un chupito de garañona bien helado calienta el cuerpo por dentro, y esa función práctica explica por qué el trago se volvió inseparable del paisaje bernalense.

El nombre no es casual ni delicado: garañón es el caballo semental, el que cubre a las yeguas. A la garañona se le atribuye desde siempre fama de tónico y afrodisíaco — 'para el que ya no puede', dicen entre risas los vendedores. Esa reputación, más folclórica que farmacológica, viene de la carga de hierbas amargas y digestivas de la receta (ajenjo, ruda, cardo santo), plantas que la herbolaria mexicana usaba como reconstituyentes. El mito vendió tanto como el sabor.

La receta es tradición oral y celosamente guardada: cada familia de Bernal maneja su propia mezcla, que va de catorce a más de veinte hierbas y raíces, y nadie suelta la lista completa. Hay una marca embotellada que popularizó el licor fuera del pueblo, pero la garañona 'de a de veras' sigue siendo la que se macera en casa, en botellones de vidrio al sol, herencia de la herbolaria otomí-chichimeca de la región. Esta versión casera respeta ese espíritu: una base de aguardiente, un ramo de hierbas frescas y amargas, y paciencia.

Ingredientes · ~1.2 L (24 chupitos)

Preparación paso a paso

Prepara las hierbas
Lava y seca bien las hierbas frescas; el agua residual enturbia la maceración y acelera que el verde vire a marrón. Machaca ligeramente el romero, el anís y el hinojo en un mortero para romper las membranas y liberar los aceites esenciales — ahí está el aroma, no en la hoja entera.
Rebaja el alcohol
Si usas alcohol de caña de 96°, mézclalo con los 500 ml de agua mineral hasta dejarlo en torno a 40°. A esa graduación la maceración extrae bien tanto los compuestos aromáticos (solubles en alcohol) como algo de amargor y color (más solubles en agua). Con vodka de 40° te saltas este paso.
Arma el botellón
En un tarro de vidrio grande y limpio mete todas las hierbas, las especias y las cáscaras de cítrico, y cúbrelo con el alcohol. La ruda y el ajenjo son los ingredientes 'peligrosos' del sabor: dominan y amargan, así que respeta las cantidades pequeñas. Cierra hermético.
Macera en oscuro
Deja el tarro 3-4 semanas en un sitio fresco y sin luz directa (la luz degrada la clorofila y el color). Agítalo cada 2-3 días para remover los aceites que se acumulan en superficie. Prueba a partir de la tercera semana: cuando el amargor herbal esté marcado pero no áspero, está listo.
Cuela dos veces
Cuela primero por un colador fino para retirar hierbas y especias, y una segunda vez por una gasa o filtro de café para atrapar los sedimentos finos que enturbian. Este segundo colado es lo que separa una garañona limpia de una turbia.
Haz el jarabe y ensambla
Disuelve los 400 g de azúcar en los 250 ml de agua a fuego suave hasta que quede transparente; deja enfriar del todo. Añade el jarabe frío al licor colado poco a poco, probando: la garañona es dulce pero el amargo debe seguir asomando por debajo. Si lo echas caliente, el calor evapora aromas.
Reposa y embotella
Embotella y deja reposar mínimo una semana más (idealmente un mes) para que el dulce y el amargo se integren y las aristas se redondeen. Sirve siempre muy frío, en chupito, como digestivo o para 'entrar en calor'.
Truco pro
El verde vivo es media presentación: la clorofila se oxida a marrón con el calor, la luz y el oxígeno. Trucos reales de los que maceran en Bernal: no uses hierbas mojadas, macera siempre en oscuro, y reserva un puñadito de hierbabuena fresca para añadir en los últimos 2-3 días de maceración — ese golpe final de clorofila fresca reaviva el color verde justo antes de colar, sin que dé tiempo a que se degrade.

Con qué bebida servirlo

La garañona se bebe sola, helada, en chupito, como digestivo tras una comida queretana pesada (unos guajolotes o una barbacoa en penca). Si prefieres un trago largo y más ligero, prueba a alargar un dedo de garañona con nuestro refresco de toronja blanca Chesquitos bien frío y mucho hielo: la toronja blanca es menos amarga que la rosa y equilibra el punto herbal del licor sin taparlo, un 'spritz' herbal-cítrico muy fácil de beber.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente la garañona de Bernal?
Es un licor artesanal de hierbas, de color verde y sabor amargo-dulce, típico del pueblo de Bernal (Querétaro). Se elabora macerando de catorce a más de veinte hierbas, raíces y especias en aguardiente, que luego se endulza con jarabe. Se sirve como chupito muy frío y es tradición beberlo al pie de la Peña de Bernal.
¿Por qué se llama 'garañona'?
Por 'garañón', el caballo semental. Al licor se le atribuye fama popular de tónico y afrodisíaco —'para el que ya no puede'— gracias a su carga de hierbas amargas y estimulantes que la herbolaria mexicana usaba como reconstituyentes. La reputación es más folclore que farmacia, pero le dio el nombre y buena parte de su leyenda.
¿Cuántas hierbas lleva de verdad?
La receta original es secreta y varía de familia a familia; se habla de entre 14 y más de 20 hierbas y raíces. Suelen incluir menta, hierbabuena, romero, manzanilla, toronjil, ajenjo, cardo santo y ruda, además de especias como canela, clavo y anís. Nadie en Bernal suelta la lista completa, así que cualquier versión casera es una aproximación.
¿Es como la absenta o el Chartreuse?
Se parece en la lógica —un destilado o aguardiente macerado con muchas hierbas amargas— pero no es lo mismo. La garañona suele ser más dulce y de menor graduación que la absenta, y su perfil aromático es propio del semidesierto queretano. Digamos que juega en la misma familia de los licores herbales digestivos, pero con identidad mexicana.
¿Qué graduación tiene y se puede rebajar?
Depende de quién la haga; una casera suele rondar los 25-35°, ya que el jarabe rebaja el alcohol base. Puedes ajustarla añadiendo más o menos jarabe o un poco de agua al final. Ojo con el ajenjo y la ruda: úsalos en las cantidades mínimas indicadas, porque en exceso amargan de más y no conviene abusar de ellos.

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