Pozol de cacao de Tabasco: ingredientes y preparación paso a paso
El pozol de cacao es la bebida madre de Tabasco: masa de maíz nixtamalizado molida con cacao tostado, fermentada y deshecha en agua fría. No es un capricho de cafetería, es lo que sostiene al campesino chontal bajo 38 grados de humedad. Aquí va la receta real, con la fermentación que casi nadie explica.
Prep
40 min (activos)
Cocción
1 h 30 min (nixtamal)
Total
24-48 h con fermentación
Raciones
6-8 jícaras (unos 2,5 L)
Dificultad
Media
Origen: Pozol de cacao
El pozol es maya-chontal antes de ser mexicano. La palabra viene del náhuatl "pozolli" (espumoso), pero la bebida es del sureste húmedo: los pueblos chontales de Tabasco y los ch'ol y tzeltal de Chiapas la beben desde muchos siglos antes de la Conquista. En una tierra donde el cacao era moneda y sagrado —Comalcalco y la Chontalpa fueron de las zonas cacaoteras más antiguas de Mesoamérica— tenía todo el sentido casar el maíz nixtamalizado con el cacao molido en una sola masa que se pudiera cargar al monte.
Su función nunca fue de postre. El pozol es alimento de jornada: el trabajador llevaba una bola de masa agria envuelta en hoja de plátano dentro de la jícara (guaje partido), y a media faena la deshacía con el agua del pozo o del río. La fermentación no era un defecto sino el punto: acidifica la masa, la conserva sin refrigeración en el trópico y la vuelve más digerible y probiótica. Por eso el pozol "agrio", de dos o tres días, es el más apreciado por los mayores, aunque el recién hecho sea más suave.
En Tabasco el pozol es identidad. Se ofrece al visitante como gesto de hospitalidad, se bebe en el mercado de Villahermosa en jícara y se distingue del "pozol blanco" (solo maíz) precisamente por el cacao, que lo vuelve más espeso, oscuro y nutritivo. Beberlo bien batido, con su espuma y sus grumos de masa, es beber Tabasco tal cual.
Ingredientes · 6-8 jícaras (unos 2,5 L)
1 kg de maíz blanco seco (de preferencia grano grande)
15-20 g de cal viva alimentaria (cal para nixtamal)
Agua abundante para nixtamalizar y lavar
200 g de cacao en grano tostado (cacao criollo de Tabasco si lo consigues), o 180 g de cacao en pasta puro sin azúcar
Hojas de plátano soflamadas, para envolver la masa (opcional pero tradicional)
2,5-3 L de agua fría, muy fría, para servir
Al gusto: azúcar, miel o nada (el pozol clásico se bebe sin endulzar); una pizca de sal opcional
Preparación paso a paso
Nixtamaliza el maíz
Enjuaga el maíz y ponlo en una olla con agua que lo cubra dos dedos. Disuelve la cal y añádela. Lleva a ebullición y cuece 45-60 min hasta que el hollejo (piel del grano) se desprenda al frotar un grano entre los dedos. No lo cuezas de más: el grano debe quedar tierno por fuera pero con corazón firme, no reventado. Apaga y deja reposar en su agua 6-8 horas o toda la noche. La cal es lo que libera niacina y aroma; sin nixtamal no hay pozol de verdad, solo agua con harina.
Lava y muele con el cacao
Escurre y lava el maíz frotándolo con las manos bajo el chorro hasta quitar toda la cal y el hollejo; el agua debe salir limpia (si queda cal, amarga). Tuesta el cacao en comal a fuego medio hasta que huela y truene ligero, pélalo. Muele juntos maíz y cacao hasta obtener una masa fina, oscura y homogénea. Molino de mano o de nixtamal da la textura auténtica; si usas procesadora, ve en tandas con poca agua para no recalentar la masa.
Forma las bolas y fermenta
Amasa hasta que la masa esté lisa y forma bolas del tamaño de una naranja. Envuélvelas en hoja de plátano soflamada y déjalas fermentar a temperatura ambiente cálida: 12-24 h para un pozol suave, 36-48 h para el agrio que gusta en Tabasco. Sabrás que fermenta bien porque huele agridulce, aparecen puntitos claros de levadura y la superficie se agrieta. Ese ácido es el alma del pozol; en clima frío alarga el tiempo, en calor húmedo se acelera.
Deshaz en agua y bate
Desmorona una bola en un recipiente hondo con agua muy fría (unas 3-4 partes de agua por 1 de masa; ajusta al espesor que te guste). Bate enérgicamente con las manos o con molinillo hasta que no queden grumos grandes y se levante espuma. Cuela si lo prefieres fino, aunque el pozol tradicional se bebe con grumitos. Sirve de inmediato, bien frío. Se endulza en la jícara, al gusto de cada quien.
Sirve a la tabasqueña
Prueba y decide: sin nada para el purista, con azúcar o miel para el goloso, con pizca de sal si hace mucho calor y quieres reponer. Vuelve a batir antes de cada servida porque la masa se asienta rápido. En Tabasco se toma en jícara y a sorbos largos durante la mañana.
Truco pro
La fermentación es lo que separa un pozol de verdad de un batido de masa. No la saltes por prisa: deja la bola envuelta en hoja de plátano al menos una noche en un rincón cálido de la cocina. Si vives en clima fresco, mete la masa envuelta en una nevera portátil con una botella de agua tibia dentro para sostener el calor. El punto exacto es cuando huele agrio pero todavía apetecible, nunca a podrido: si aparece moho verde o negro, se pasó y se tira.
Con qué bebida servirlo
El pozol de cacao es en sí mismo bebida, comida y refresco: se defiende solo y lo tradicional es beberlo sin acompañante, en jícara, a media mañana. Si lo llevas a una mesa larga con antojitos tabasqueños (garnachas, tamales de chipilín, plátano relleno de queso), déjalo como la bebida ancestral y fresca de la mesa; y si buscas una segunda opción fría para los que prefieren algo cítrico y burbujeante, un Chesquitos de toronja blanca —pálido y menos amargo— hace buen contraste sin robarle protagonismo al cacao.
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¿Qué diferencia hay entre pozol blanco y pozol de cacao?
El pozol blanco es solo masa de maíz nixtamalizado fermentada y deshecha en agua. El de cacao lleva además cacao tostado molido en la misma masa, lo que lo vuelve más oscuro, espeso, nutritivo y con ese fondo achocolatado. En Tabasco, cuando dicen "pozol" a secas muchas veces se refieren al de cacao.
¿El pozol lleva alcohol por la fermentación?
Prácticamente nada. Es una fermentación láctica y ligeramente alcohólica muy baja, parecida a la del pan de masa madre, que acidifica la masa y la conserva. No embriaga; su valor está en volverla más digerible, probiótica y estable sin refrigeración, no en producir alcohol.
¿Puedo hacerlo sin nixtamalizar, con masa de maíz ya hecha?
Puedes usar masa fresca de nixtamal (masa de tortillería sin sal ni conservantes) y molerla con el cacao; te ahorra el paso de cocer y lavar el grano. Lo que no funciona es la harina de trigo ni un maíz sin cal: sin nixtamalización pierdes el sabor, el aroma y buena parte del valor nutricional que definen al pozol.
¿Cuánto dura el pozol y cómo se guarda?
La bola de masa fermentada aguanta varios días en la nevera, envuelta, e incluso mejora su acidez. Una vez deshecha en agua, bébelo el mismo día porque se asienta y sigue fermentando. Si lo tomas más agrio con los días, es normal y en Tabasco muchos lo prefieren así.
¿Se toma frío o caliente y se endulza?
Siempre frío, es una bebida refrescante para el calor tropical. Tradicionalmente se bebe sin endulzar, pero cada quien lo ajusta en su jícara con azúcar o miel; algunos añaden una pizca de sal en días de mucho calor. Bátelo antes de cada trago porque la masa se va al fondo.