Cocina coleta · Semana Santa

Sopa de pan coleta: la receta chiapaneca de Semana Santa paso a paso

La sopa de pan coleta no es una sopa de cuchara, sino un guiso al horno de pan frito bañado en caldo de azafrán, con plátano macho, pasas, almendras y huevo. Es el plato de vigilia por excelencia de San Cristóbal de las Casas: agridulce, especiado y de raíz profundamente colonial. Aquí va la receta auténtica, con cantidades exactas y la técnica que evita que el pan se deshaga.

Prep
40 min
Cocción
35 min
Total
1 h 15 min
Raciones
6-8 personas
Dificultad
Media
Sopa de pan coleta — Chiapas

Origen: Sopa de pan coleta

San Cristóbal de las Casas, en los Altos de Chiapas, fue la antigua Ciudad Real, corazón del poder colonial español y sede de los frailes dominicos. A sus habitantes se les llama 'coletos': el mote viene de los colonos que, tras la Independencia, siguieron llevando la coleta (la trenza) como gesto de lealtad a la corona. Esa memoria hispana está literalmente en el plato. La sopa de pan es un recetario de Semana Santa que sabe a España del siglo XVI adaptada a los ingredientes de la montaña chiapaneca.

Es un plato de vigilia: durante la Cuaresma y sobre todo en Semana Santa no se comía carne roja, y las familias coletas resolvían la comida principal con este guiso sin carne, sustancioso y de fiesta. Su perfil agridulce (pasas, almendras, azafrán, a veces alcaparras y aceitunas) delata la herencia mediterránea y morisca que llegó con los colonizadores, mientras que el plátano macho frito, el pan coleto de manteca y el toque de panela son puro trópico de los Altos. Esa fusión, agridulce y perfumada, es lo que la distingue de cualquier otra sopa mexicana.

Nació además como plato de aprovechamiento: el pan del día anterior, ya duro, se rebana, se fríe y renace empapado en caldo. Por eso cada casa coleta tiene su versión —más dulce, con más verdura, con o sin alcaparras— pero todas comparten la misma arquitectura: capas de pan, el caldo teñido de azafrán y el horno. Es el plato que reúne a la familia el Jueves y Viernes Santo, y uno de los emblemas más queridos de la cocina de San Cristóbal.

Ingredientes · 6-8 personas

Preparación paso a paso

Perfumar el caldo con azafrán
Tuesta ligeramente las hebras de azafrán en una sartén seca 20 segundos y ponlas a infusionar en un cazo con 200 ml de caldo tibio 10 minutos: así sueltan todo su color y aroma (no es cuestión de echar más hebras, sino de extraerlas bien). Aparte, asa jitomates, cebolla y ajo, licúalos y cuélalos. Lleva el resto del caldo a fuego suave con el puré colado, el azafrán infusionado, clavo, pimienta, canela, tomillo y laurel. Cuece 15 minutos, sala y añade el azúcar o la panela. Debe quedar un caldo ligero, dorado y aromático.
Freír el pan y el plátano
Fríe las rebanadas de pan en aceite o manteca hasta que doren por ambos lados y escúrrelas. Freír el pan del día anterior lo sella: así absorbe el caldo sin deshacerse en la primera cucharada. En la misma sartén fríe los plátanos macho en rodajas hasta que caramelicen en los bordes; ese dulzor es el alma agridulce del plato.
Cocer verduras y huevos
Cuece las zanahorias, ejotes y chayote al dente en agua con sal y resérvalos. Cuece los huevos 10 minutos, pélalos y córtalos en rodajas. Tenlo todo listo antes de montar: la sopa de pan se ensambla rápido para que el pan no se empape de más.
Montar por capas
En una cazuela o fuente honda engrasada, pon una capa de pan frito. Reparte encima plátano, verduras, pasas, almendras, rodajas de huevo, cubos de queso y —si usas— aceitunas y alcaparras. Repite las capas terminando en pan. Vierte el caldo caliente poco a poco por los bordes hasta que el pan quede empapado pero no ahogado: debes ver las capas, no un puré.
Hornear y reposar
Hornea a 180 °C durante 25-30 minutos, hasta que el pan haya bebido el caldo y el queso esté fundido y ligeramente dorado. Deja reposar 10 minutos fuera del horno para que asiente antes de servir; se sirve caliente, directamente de la cazuela.
Truco pro
El azafrán es el corazón del plato y la mayoría lo desperdicia: tuéstalo unos segundos e infusiónalo en caldo tibio 10 minutos antes de usarlo. Ese paso, no la cantidad, es lo que da el amarillo intenso y el aroma. Y vierte el caldo por los bordes de la cazuela, nunca sobre el pan: así las capas quedan definidas y la sopa no se convierte en papilla.

Con qué bebida servirlo

Al ser un plato agridulce y especiado, pide una bebida fría y cítrica que limpie el paladar entre bocado y bocado. Una paloma bien fría con Chesquitos —nuestro refresco de toronja blanca, de amargor suave— corta el dulzor del plátano y las pasas sin taparlas. Si la comida es de vigilia y sin alcohol, el propio Chesquitos solo, muy frío, hace el mismo contraste refrescante.

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Preguntas frecuentes

¿La sopa de pan coleta lleva carne?
No. Es un plato de vigilia de Semana Santa, así que la versión tradicional se hace con caldo de verduras y no lleva carne roja. Fuera de Cuaresma hay quien usa caldo de pollo para un sabor más intenso, pero la receta clásica coleta es sin carne.
¿Qué pan se usa para la sopa de pan?
En San Cristóbal se usa el pan coleto de manteca, pero fuera de Chiapas funciona muy bien el bolillo o el birote del día anterior. La clave es que el pan esté algo duro: fresco se deshace, y el del día anterior, una vez frito, aguanta el caldo perfectamente.
¿Se sirve caliente o fría?
Caliente, recién salida del horno tras un breve reposo de 10 minutos para que asiente. No es una sopa de cuchara líquida, sino un guiso al horno de pan empapado: se sirve en la misma cazuela y se come con tenedor y cuchara.
¿Puedo sustituir el azafrán?
El azafrán da el color y el aroma característicos, así que merece la pena usarlo aunque sea poco. Si no tienes, un poco de cúrcuma aporta color parecido pero no el mismo perfume; el sabor cambiará. Si lo usas, recuerda tostarlo e infusionarlo antes para aprovechar cada hebra.
¿En qué se diferencia de la capirotada?
Ambas parten de pan frito, pero la capirotada es un postre de Cuaresma claramente dulce (piloncillo, canela, frutas). La sopa de pan coleta es un plato principal salado-agridulce: lleva caldo de azafrán, verduras, huevo y queso, con solo un punto de dulzor del plátano y las pasas.

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