Cocina norteña · Chihuahua

Chile con queso estilo Chihuahua: receta norteña de queso fundido con rajas

En Chihuahua el chile con queso no es un dip espeso: son rajas de chile verde asado nadando en queso hilado y fundido, para embarrar en tortilla de harina calientita. Es botana de rancho, de sobremesa larga y de frío del norte. Aquí lo hacemos en España con quesillo Oaxaca, que hila igual de bien que el queso menonita original.

Prep
15 min
Cocción
20 min
Total
35 min
Raciones
4 personas (como botana)
Dificultad
Fácil
Chile con queso chihuahuense (queso fundido con rajas) — Chihuahua

Origen: Chile con queso chihuahuense (queso fundido con rajas)

El chile con queso norteño nace en el altiplano de Chihuahua, donde el frío pide comida que reconforte y el rancho tiene siempre dos cosas a mano: chiles verdes de la temporada y queso fresco que funde. No hay que confundirlo con el 'queso' amarillo tipo Tex-Mex de los bares de Estados Unidos: la versión chihuahuense es cocina de olla, con rajas enteras, cebolla acitronada y a veces jitomate, ligada por un queso que hila en hebras cuando lo levantas con la cuchara.

Su carácter se lo debe en buena parte a la colonia menonita que se instaló en la región de Cuauhtémoc en los años veinte del siglo pasado. Los menonitas trajeron su tradición quesera y de ahí salió el 'queso menonita' o queso Chihuahua, cremoso y de fundido perfecto, que se volvió el alma de este plato. Cuando llega el queso menonita al chile verde asado, el chile con queso deja de ser una guarnición y se convierte en el centro de la mesa.

Se come como botana o como plato fuerte ligero, siempre con tortillas de harina —el pan de trigo del norte, herencia de esa misma cultura ranchera y menonita— y muchas veces acompañado de frijoles charros. Es comida de reunión: la olla al centro, cada quien embarrando su taco, la conversación por delante.

Ingredientes · 4 personas (como botana)

Preparación paso a paso

Asa y pela los chiles
Asa los chiles enteros directamente sobre la llama del fogón (o bajo el grill del horno) girándolos hasta que la piel quede negra y ampollada por todos lados. Métalos 10 minutos en un bol tapado o en una bolsa cerrada: el vapor despega la piel. Pélalos, quita rabo y venas, y córtalos en rajas de un dedo de ancho. El asado es lo que da el sabor ahumado que define el plato; nunca te saltes este paso ni uses el chile crudo.
Acitrona la base
En una cazuela u olla mediana derrite la mantequilla a fuego medio-bajo. Echa la cebolla con una pizca de sal y acitrónala despacio, 6-8 minutos, hasta que esté translúcida y dulce, sin dorar. Añade el ajo y remueve 30 segundos. Si haces la versión con jitomate, incorpóralo ahora y cocina 5 minutos hasta que suelte su jugo y se seque un poco.
Integra las rajas
Suma las rajas de chile a la cebolla y saltéalas 3-4 minutos para que se impregnen de la grasa y se calienten bien. Vierte la leche o la nata y deja que rompa apenas el hervor; baja el fuego al mínimo. Este líquido caliente es la cama que va a emulsionar el queso y evitar que se corte.
Funde el queso fuera de furia
Con el fuego al mínimo (o incluso apagado si tu cazuela conserva calor), añade el queso Oaxaca deshebrado en dos o tres tandas, removiendo en forma de ocho tras cada tanda. Deja que se funda con el calor residual, sin que llegue a hervir: así hila en hebras y queda sedoso. En cuanto esté fundido y brillante, ajusta de sal y llévalo a la mesa de inmediato, con las tortillas de harina.
Truco pro
El enemigo del chile con queso es el fuego alto: si el queso hierve, suelta la grasa, se hace bola y se corta. Deshebra el quesillo Oaxaca fino, añádelo fuera del fuego directo y remuévelo con un chorrito de leche caliente en movimientos de ocho. Si ves que empieza a separarse, retira del calor y bate con una cucharada más de leche fría: la emulsión vuelve a unirse.

Con qué bebida servirlo

Pide a gritos algo fresco y ácido que corte la untuosidad del queso: una michelada preparada con Zumato (nuestra bebida de tomate y limón hecha en España con receta mexicana) es el maridaje norteño perfecto. El toque salino y cítrico limpia el paladar entre taco y taco.

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Preguntas frecuentes

¿Con qué queso se hace el chile con queso original de Chihuahua?
Con queso Chihuahua o menonita, cremoso y de fundido perfecto. En España es difícil de encontrar, pero el quesillo o queso Oaxaca de Corazón de Leche hila y funde igual de bien: es la mejor opción disponible aquí para lograr esas hebras características.
¿Qué chile uso en España si no encuentro chile verde del norte?
El chile poblano fresco es el sustituto más cercano y fácil de encontrar: se asa y pela igual. Si tampoco lo hallas, un pimiento verde italiano asado sirve para la textura, y puedes sumar una guindilla verde fresca para recuperar el picor suave del chile norteño.
¿Por qué mi queso suelta grasa y se hace bola?
Porque se sobrecalentó. El queso debe fundirse con calor suave o residual, nunca hirviendo. Bájalo al mínimo, añádelo deshebrado y en tandas, y liga con leche o nata. Si ya se cortó, retíralo del fuego y bate con una cucharada de leche fría para reemulsionar.
¿Se puede recalentar el chile con queso?
Sí, pero con cuidado: caliéntalo a fuego muy bajo con un chorrito de leche y removiendo constante, o en el microondas a golpes cortos de 20 segundos removiendo entre cada uno. El queso Oaxaca vuelve a hilar; lo que no perdona es el hervor fuerte.
¿Con qué se sirve el chile con queso en el norte?
Siempre con tortillas de harina calientes para embarrar, como botana al centro de la mesa. Acompaña muy bien con frijoles charros, y en comida más completa se sirve junto a carne asada o machaca.

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