Cocina guerrerense · Antojito de la Costa Chica

Molotes de plátano macho rellenos de queso: la receta guerrerense paso a paso

Dorados por fuera, con un corazón de queso fundido y ese contraste dulce-salado que solo da el plátano macho bien maduro. Los molotes son el antojito de merienda de la costa de Guerrero: masa de plátano sin una gota de maíz, rellena de quesillo, formada en torpedo y frita hasta que hila. Aquí va la receta auténtica, con la técnica real para que no se te abran al freír.

Prep
30 min
Cocción
25 min
Total
55 min (+30 min de reposo en frío recomendado)
Raciones
12 molotes (4-6 personas)
Dificultad
Media
Molotes de plátano macho rellenos de queso — Guerrero

Origen: Molotes de plátano macho rellenos de queso

El plátano macho no es originario de México, pero en la Costa Chica de Guerrero echó raíces como pocos ingredientes. Llegó por el Pacífico y se quedó en los pueblos afromexicanos de la zona de Cuajinicuilapa y Marquelia, donde la cocina heredó el gusto por el plátano frito, hervido y hecho masa. De ahí salieron los molotes de plátano: una forma inteligente de aprovechar los plátanos que ya estaban demasiado maduros para venderse, convirtiéndolos en un bocado de mercado que llena y no cuesta casi nada.

El nombre 'molote' viene de 'moler' y de la idea de algo enrollado sobre sí mismo: en buena parte de México un molote es masa rellena y frita con forma de huso o torpedo. Lo que hace guerrerense a esta versión es que la masa no es de maíz nixtamalizado como en Oaxaca o Puebla, sino de puro plátano macho machacado. Se venden en las tardes, en comales y sartenes de mercado en Chilpancingo, Acapulco y los pueblos de la costa, muchas veces junto a los rellenos de frijol para quien los prefiere salados de verdad.

El relleno de queso es el que convirtió al molote en merienda de antojo y no solo en guarnición. El plátano maduro aporta un dulzor caramelizado al freírse, y el quesillo lo corta con sal y esa hebra que se estira al partirlo. Es el mismo juego dulce-salado del plátano con crema y queso que se come en toda la costa, pero concentrado en un bocado crujiente que se come con la mano.

Ingredientes · 12 molotes (4-6 personas)

Preparación paso a paso

Cocer el plátano macho
Corta los plátanos en tres trozos, con cáscara, y hiérvelos en agua 15-20 minutos hasta que estén muy blandos (un cuchillo entra sin resistencia). Cocerlos con cáscara evita que absorban agua: el exceso de humedad es la razón número uno de que la masa no ligue y los molotes se abran. Escúrrelos, pélalos en caliente y déjalos entibiar un par de minutos.
Hacer la masa de plátano
Machaca el plátano aún tibio con un tenedor o prensapuré hasta obtener un puré liso, sin grumos. Añade la sal, el azúcar y la harina cucharada a cucharada, amasando, hasta que la masa deje de pegarse en las manos y puedas formar una bola que se sostiene. No añadas toda la harina de golpe: según lo maduro y acuoso del plátano necesitarás más o menos. Debe quedar moldeable, no dura.
Formar y rellenar
Con las manos ligeramente aceitadas, toma una porción del tamaño de un huevo, aplánala en la palma hasta formar un óvalo de medio centímetro. Pon una tira de queso Oaxaca (quesillo) en el centro, cierra la masa sobre el relleno y rueda entre las manos dándole forma de torpedo alargado con las puntas afinadas. Sella muy bien las uniones: cualquier grieta será por donde escape el queso al freír.
Reposar en frío
Coloca los molotes formados en un plato y refrigéralos 30 minutos. Este paso, que muchas recetas se saltan, firma la masa y mantiene el queso sellado dentro: un molote frío entra al aceite sin deshacerse y aguanta la fritura entero.
Freír al punto
Calienta abundante aceite a 175 °C (si echas una miga, debe burbujear al instante sin humear). Fríe los molotes en tandas, sin amontonarlos, girándolos hasta que estén dorados y uniformes, unos 3-4 minutos. Si el aceite está demasiado caliente se doran por fuera y revientan; si está frío, chupan grasa. Escúrrelos sobre papel.
Servir
Sírvelos calientes, cuando el queso aún hila. En Guerrero se comen tal cual como merienda, o con un hilo de crema y queso fresco rallado. Para el lado más goloso, espolvoréalos con azúcar y canela: el contraste con el quesillo salado es justo la gracia del plato.
Truco pro
El truco no está en la fritura, está en el agua. Hierve los plátanos con cáscara y escúrrelos a conciencia: si la masa queda húmeda, ninguna cantidad de harina la salvará y los molotes se abrirán. Y no te saltes los 30 minutos de frío antes de freír, es lo que sella el queso dentro.

Con qué bebida servirlo

Como merienda dulce-salada piden algo frío y cítrico que corte la fritura: un Chesquitos bien frío, refresco de toronja blanca (más suave y menos amargo que el de toronja rosa), limpia el paladar entre bocado y bocado. Si los sirves salados como botana, una michelada Zumato con su bebida de tomate y limón les va de maravilla.

¿Te faltan los ingredientes mexicanos?

Distribuimos Queso Oaxaca (quesillo) artesanal y más productos mexicanos en toda España, con entrega 24-72 h. Para particulares y hostelería.

Ver Queso Oaxaca (quesillo) artesanal →

Preguntas frecuentes

¿Qué tan maduro debe estar el plátano macho?
Muy maduro, con la piel casi negra y la pulpa blanda. Un plátano verde o amarillo firme no tiene azúcar ni la textura para hacer masa: quedaría seco y sin dulzor. Cuanto más negra la cáscara, mejor liga y más se caramelizan al freír.
¿Por qué se me abren y se sale el queso al freír?
Casi siempre por tres motivos: la masa tenía demasiada agua (hierve el plátano con cáscara y escúrrelo bien), no sellaste bien las uniones, o el aceite estaba demasiado caliente. Refrigerar los molotes 30 minutos antes de freír resuelve la mayoría de los casos.
¿Qué queso es el mejor para el relleno?
El queso Oaxaca (quesillo) es el ideal: funde de maravilla y hace la hebra que estira al partir el molote. Su punto de sal contrasta con el dulce del plátano. Puedes mezclarlo con un poco de queso fresco si lo quieres menos hilado.
¿Se pueden hacer al horno o en freidora de aire?
Sí. Barnízalos con un poco de aceite y hornéalos a 200 °C unos 20-25 minutos, o en freidora de aire a 190 °C unos 12-15 minutos, dándoles vuelta. Quedan menos crujientes que fritos, pero más ligeros y con el queso igual de fundido.
¿Puedo dejarlos preparados y congelarlos?
Sí, y funciona muy bien. Forma los molotes, congélalos crudos en una bandeja separados y luego pásalos a una bolsa. Se fríen directamente congelados (bajando un poco el fuego para que se calienten por dentro sin quemarse por fuera). Es la mejor forma de tenerlos listos para una merienda rápida.

Más recetas de Guerrero

Ver todas las recetas típicas de Guerrero → · Todas las recetas mexicanas