Cocina chilanga · Tradicional

Sopa azteca (sopa de tortilla): receta paso a paso y el caldo de jitomate correcto

La sopa azteca no es una crema espesa ni un puré: es un caldo de jitomate limpio y perfumado con chile pasilla, servido caliente sobre tiras de tortilla frita que crujen y luego se ablandan. En Ciudad de México se come en fonda a mediodía, con aguacate, un chorro de crema y cubos de queso que aguantan el calor. Aquí va la versión que sí sabe a México, montada al momento para que la tortilla no se reblandezca antes de tiempo.

Prep
20 min
Cocción
35 min
Total
55 min
Raciones
4 personas
Dificultad
Media
Sopa azteca (sopa de tortilla) — Ciudad de México

Origen: Sopa azteca (sopa de tortilla)

La sopa de tortilla —bautizada 'sopa azteca' en las fondas y restaurantes del centro— es hija directa de una lógica muy mexicana: no tirar nada. Cuando las tortillas del día anterior se endurecían, se cortaban en tiras, se freían y se rescataban dentro de un caldo. Ese gesto de aprovechamiento existe desde el México prehispánico, donde el maíz nixtamalizado era el centro de la mesa; la sopa moderna, tal como la conocemos, se consolida en la cocina del altiplano central durante los siglos XIX y XX, cuando el jitomate, la cebolla y el ajo de raíz europea ya convivían con el chile seco autóctono.

Se le llama 'azteca' por asociación con el valle de México —Tenochtitlan, la Cuenca— más que por una receta mexica documentada. Es un plato profundamente capitalino: en la Ciudad de México se volvió fija en el menú corrido de las fondas, esa comida de tres tiempos a precio cerrado que estructura el mediodía chilango. El caldo de jitomate llega primero como sopa (el 'tiempo' de entrada) antes del guisado fuerte, y su gracia está en que cada comensal la arma a su gusto en el plato.

Su firma aromática es el chile pasilla frito y desmenuzado por encima: oscuro, casi achocolatado, con un amargor tostado que ningún otro chile da igual. Junto al aguacate, la crema y el queso, convierte un caldo humilde en algo redondo. Por eso en la CDMX se defiende que la sopa azteca de verdad no se sirve ya mezclada: se monta al momento, para que la tortilla cruja el primer minuto y se rinda en el caldo el siguiente.

Ingredientes · 4 personas

Preparación paso a paso

Corta y seca las tortillas
Apila las tortillas y córtalas en tiras finas de medio centímetro. Extiéndelas 10-15 minutos al aire para que pierdan humedad: una tortilla seca fríe crujiente y salpica menos. Si están muy frescas, este paso es la diferencia entre crujiente y chicloso.
Fríe las tiras de tortilla
Calienta el aceite a fuego medio-alto y fríe las tiras en tandas hasta que doren y queden rígidas, 1-2 minutos. Escúrrelas sobre papel y sálalas en caliente. Reserva. En ese mismo aceite fríe los chiles pasilla abiertos solo 3-5 segundos por lado —se queman en un parpadeo y amargan de más—; sácalos y resérvalos.
Asa el jitomate para el caldo
Asa los jitomates, la cebolla entera partida y los ajos en un comal o sartén seco hasta que la piel se tueste y ampolle. Ese tatemado es lo que da el fondo ahumado del caldo; hervir el jitomate crudo da un caldo plano y ácido. Pela los jitomates ya asados.
Licúa y sofríe la base (paso clave)
Licúa jitomates, cebolla y ajo asados hasta obtener un puré liso. Cuela. En una olla con un par de cucharadas de aceite caliente vierte el puré de golpe: debe chisporrotear. Sofríelo 8-10 minutos removiendo hasta que oscurezca, se despegue del fondo y huela dulce. Freír la salsa (no solo hervirla) concentra el jitomate y quita la acidez cruda.
Levanta el caldo
Añade el caldo de pollo caliente y el epazote. Deja hervir suave 12-15 minutos para que se integre. Rectifica de sal y pimienta. El caldo debe quedar ligero y que se pueda beber, no espeso: la sopa azteca es caldosa, no una crema.
Monta al momento
Sirve el caldo bien caliente en cada plato. Reparte encima las tiras de tortilla frita, cubos de queso Panela, aguacate en dados, un desmenuzado de chile pasilla frito y un hilo de crema. No lo mezcles en la olla: se arma en el plato para que la tortilla cruja al principio y se ablande al final.
Truco pro
El chile pasilla se fríe solo 3-5 segundos por lado: pasado ese punto pasa de tostado-achocolatado a amargo-quemado y te arruina el plato entero. Sácalo apenas se infle y suelte aroma, y desmenúzalo con las manos por encima justo antes de servir para que conserve el crujido.

Con qué bebida servirlo

Un refresco de toronja blanca Chesquitos, bien frío: su amargor suave y su acidez cítrica cortan la grasa de la tortilla frita y la crema sin taparte el sabor ahumado del caldo. Si la comida es de mediodía largo, una Paloma con Chesquitos hace el mismo trabajo con un punto más festivo.

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Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre sopa azteca y sopa de tortilla?
Son el mismo plato. 'Sopa de tortilla' es el nombre descriptivo y 'sopa azteca' es como se popularizó en las fondas y restaurantes de Ciudad de México. Ambos se refieren al caldo de jitomate con chile pasilla servido sobre tiras de tortilla frita. Ninguna versión lleva la tortilla licuada dentro del caldo: eso sería otra preparación.
¿Qué chile lleva la sopa azteca de verdad?
Chile pasilla seco, ligeramente frito y desmenuzado por encima. Es su firma: aporta un amargor tostado, casi achocolatado, que ningún otro chile replica. No se pone chile fresco ni chile en polvo; se usa el pasilla entero, se fríe unos segundos y se rompe sobre el plato al servir.
¿Por qué se ablanda la tortilla y cómo lo evito?
Porque se sirvió mezclada demasiado pronto. La clave es montar la sopa al momento: caldo caliente en el plato y encima la tortilla frita justo antes de comer. Además, seca las tortillas al aire antes de freírlas y fríelas hasta que queden rígidas; una tortilla poco frita se rinde enseguida.
¿Qué queso se le pone a la sopa azteca?
Un queso fresco que aguante el calor sin derretirse del todo, en cubos. El queso Panela es el ideal: no se funde, mantiene la forma y da mordida y frescor dentro del caldo caliente, contrastando con la tortilla crujiente. Se añade siempre al final, sobre el plato ya servido.
¿Es imprescindible el epazote?
No es obligatorio, pero es lo que le da el perfil aromático mexicano auténtico al caldo. Si consigues epazote fresco, una rama basta. Si no, la sopa funciona igual y puedes reforzar con un poco más de cebolla asada; el sabor central lo sostienen el jitomate tatemado y el chile pasilla.

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