Cocina otomí · Valle del Mezquital

Ximbo hidalguense de pollo con queso Oaxaca: ingredientes y preparación paso a paso

El ximbo es el gran plato de fiesta del Valle del Mezquital: pollo adobado con chiles secos que se envuelve en penca de maguey y se cocina al vapor de su propio agave. Cuando dentro va queso Oaxaca deshebrado, el quesillo se funde entre la carne y se convierte en el bocado que todo el mundo pelea. Aquí tienes la receta completa, con la técnica real de la penca y la manera de sacarla adelante en España aunque no tengas maguey a mano.

Prep
40 min
Cocción
1 h
Total
1 h 40 min
Raciones
4 personas
Dificultad
Media
Ximbo de pollo con queso Oaxaca — Hidalgo

Origen: Ximbo de pollo con queso Oaxaca

El ximbo nace en el Valle del Mezquital, la región semiárida del centro-sur de Hidalgo que es la casa del pueblo otomí (hñähñu). En esa tierra dura el maguey lo es todo: da aguamiel y pulque para beber, ixtle para las cuerdas y la penca —la hoja carnosa— como olla, envoltorio y combustible. El propio nombre "ximbo" viene del hñähñu y designa justo eso, el alimento cocido dentro de la penca. No es un plato inventado para turistas: es comida de rancho, de tanda de trabajo en el campo y de mayordomía de fiesta patronal.

Mucha gente confunde ximbo con barbacoa, pero no son lo mismo. En la barbacoa hidalguense la penca de maguey forra el hoyo de tierra donde se cuece el borrego entero durante horas. En el ximbo, en cambio, la penca envuelve porciones individuales —carne, nopal, cebolla, chile— formando un paquete cerrado que se cocina sobre comal, sobre las brasas o en horno. El resultado es carne guisada al vapor, impregnada del aroma dulce y herbáceo del agave asado, sin el humo pesado del pozo. Es, en esencia, un tamal sin masa envuelto en maguey.

Tradicionalmente el ximbo se hacía de pollo, de cerdo o solo de nopales en tiempos de vigilia. La versión con queso Oaxaca es la que ha enamorado a las nuevas generaciones: se mete el quesillo deshebrado en el centro del paquete y, protegido por la carne, funde despacio dentro de la penca hasta hacer hebras. Al abrir el envoltorio en la mesa sale el vapor perfumado y el queso hilado, y ahí es donde el ximbo deja de ser guiso de rancho para volverse antojo irresistible.

Ingredientes · 4 personas

Preparación paso a paso

Prepara el adobo de chiles
Tuesta ligeramente los guajillos y anchos en un comal o sartén seco, 20 segundos por lado hasta que suelten aroma sin quemarse (si se queman amargan). Hidrátalos en agua muy caliente 15 minutos hasta que estén flexibles. Licúalos con el ajo, la media cebolla blanca, el comino, el orégano, los clavos, las pimientas, el vinagre, sal y un poco del agua de remojo hasta obtener un adobo espeso y liso. Cuélalo si quieres una textura fina.
Marina el pollo
Baña las piezas de pollo con el adobo, cubriéndolas bien por todos lados. Deja marinar mínimo 30 minutos a temperatura ambiente, o mejor 2-3 horas en la nevera. Cuanto más reposa, más penetra el chile hasta el hueso y más jugosa queda la carne al cocerse en su envoltorio.
Acondiciona la penca de maguey
Pasa las pencas por la llama o el comal caliente, girándolas, hasta que cambien de verde crudo a verde oscuro brillante y "suden": el calor las vuelve flexibles y libera los azúcares del agave que perfumarán la carne. Si usas hoja de plátano, hazlo igual hasta que se ablande y brille. Este paso es el que da el sabor característico del ximbo; sin asar la penca, el paquete queda soso.
Arma el ximbo
Extiende la penca (o dos hojas de plátano cruzadas). Coloca una cama de tiras de nopal y unas rodajas de xoconostle, encima el pollo adobado, reparte la cebolla morada y el epazote, y corona con el queso Oaxaca deshebrado en el centro. Coloca el queso rodeado de carne, no pegado a la penca: así funde protegido y no se derrama ni se quema contra el envoltorio.
Cierra el paquete
Dobla la penca sobre el relleno como si envolvieras un regalo, llevando los extremos hacia el centro para que quede bien sellado, y amárralo firme con hilo de cocina o fibra de ixtle. El cierre hermético es clave: dentro no se pierde vapor, y la carne se cocina en sus jugos y en el aroma del agave en lugar de secarse.
Cocina el ximbo
Cocínalo sobre un comal a fuego medio tapado, sobre las brasas de una parrilla, o en horno a 190 °C. Cuece de 45 a 60 minutos, dándole la vuelta a mitad de cocción. Está listo cuando el pollo se desprende del hueso con facilidad y el paquete huele intensamente a chile y maguey.
Reposa y sirve
Deja reposar el ximbo 5 minutos sin abrir para que el queso acabe de asentarse. Ábrelo en la propia mesa, delante de los comensales: el golpe de vapor perfumado y el quesillo hilado son parte del ritual. Sirve con tortillas de maíz calientes y una salsa martajada.
Truco pro
Mete el queso Oaxaca en el centro del paquete y rodéalo por completo de pollo, nunca pegado a la penca. El quesillo funde por el calor que le llega a través de la carne, hace hebras largas y limpias, y no se derrama ni se pega al maguey. Y no escatimes en asar la penca hasta que \"sude\": ese sudor del agave es literalmente el sabor del ximbo.

Con qué bebida servirlo

Un plato ahumado y de chile seco como el ximbo pide una michelada bien fría preparada con Zumato, la bebida de tomate y limón: su acidez salada corta la grasa del quesillo y limpia el paladar entre bocado y bocado. Si lo prefieres sin alcohol, un Chesquitos frío —refresco de toronja blanca, pálido y menos amargo— refresca igual de bien con la comida picante.

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Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre el ximbo y la barbacoa hidalguense?
En la barbacoa, la penca de maguey forra un hoyo de tierra donde se cuece el borrego entero durante muchas horas. En el ximbo, la penca envuelve porciones individuales de carne con sus acompañamientos formando un paquete cerrado que se cocina sobre comal, brasas u horno en menos de una hora. El ximbo es guiso al vapor de agave; la barbacoa es carne asada en pozo.
¿Dónde consigo penca de maguey en España y con qué la sustituyo?
La penca de maguey fresca es muy difícil de encontrar en España. El sustituto más fiel y accesible es la hoja de plátano, que venden congelada en tiendas latinoamericanas y africanas: aporta un aroma vegetal parecido y aguanta bien el calor. Ásala igual que la penca antes de envolver. En su defecto puedes usar papel de horno más papel de aluminio, aunque pierdes el perfume del envoltorio.
¿Por qué queso Oaxaca y no otro queso para el ximbo?
Porque el queso Oaxaca es de pasta hilada: funde en hebras largas y elásticas sin soltar tanta grasa ni cuajar en una bola dura. Dentro del paquete cerrado alcanza el punto de fundido perfecto y hace el hilo característico al abrirlo. Un queso fresco tipo panela no fundiría, y uno muy graso se separaría en aceite.
¿Se puede hacer el ximbo en horno o solo a la leña?
Se hace perfectamente en horno de casa a 190 °C durante 45-60 minutos. La leña o las brasas aportan un matiz ahumado extra, pero el sabor esencial del ximbo viene de la penca asada y del adobo de chiles, no del fuego de leña. En horno queda igual de jugoso siempre que el paquete esté bien sellado.
¿Puedo preparar un ximbo vegetariano?
Sí, y es tradicional. Sustituye el pollo por más nopales, tiras de calabacín, champiñones y cebolla, todo bañado en el mismo adobo de chile, y refuerza el relleno con abundante queso Oaxaca deshebrado. El tiempo de cocción baja a unos 30-35 minutos, lo justo para que las verduras se hagan y el quesillo funda.

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