Cocina ecuatoriana · Con nuestro queso

Bolón de verde con queso Panela

Bolón de plátano verde con queso Panela en lugar de queso fresco. Se ablanda sin derretirse, así que quedan trozos identificables dentro de la bola.

Bolón de verde con queso Panela
La sustitución
Queso Panela en lugar de queso fresco ecuatoriano
4 bolones · 20 min de preparación. Por qué funciona, más abajo.

Paso a paso

  1. Pela los plátanos en seco
    Corta los extremos y haz una incisión a lo largo de la piel. Bajo el agua se resbalan y el látex mancha; en seco con un poco de aceite en las manos va mejor.
  2. Fríe en trozos a fuego medio
    Trozos de tres dedos en aceite no muy caliente hasta que estén tiernos por dentro y apenas dorados. Si te pasas de temperatura quedan crudos en el centro.
  3. Maja en caliente
    En mortero o con un prensapurés, con el ajo, la manteca y la sal. El plátano verde frío ya no se maja: se rompe en grumos.
  4. Mezcla el Panela en dados
    Añade los dados de queso y el chicharrón y mezcla con las manos sin deshacer el queso. Los trozos son el punto del plato.
  5. Forma bolas compactas
    Aprieta bien para que no se agrieten. Del tamaño de una pelota de tenis, que es la ración clásica del desayuno ecuatoriano.
  6. Dora en sartén
    Un poco de manteca y fuego medio, girando hasta que toda la superficie quede tostada. También se puede hornear 15 minutos a 200 °C.

Por qué aquí va Panela y no un queso que funda

El bolón no busca lo mismo que el llapingacho aunque los dos lleven queso escondido. Aquí el queso va mezclado con el plátano majado, en trozos, y la gracia es encontrarlos al morder: tienen que estar blandos y calientes pero seguir siendo trozos. Un queso que funde se disuelve en la masa y desaparece. El Panela no se derrite —es un queso fresco prensado, de la misma familia que el paneer o el queso de freír— así que se calienta, se ablanda y sigue entero. Es exactamente lo que hace el queso fresco ecuatoriano. La diferencia está en la sal: el Panela sala algo más, lo cual en un bolón de verde, que es soso por naturaleza, suele jugar a favor.

Este plato no pide un queso que funda: pide justo lo contrario. Hay una familia de quesos cuya gracia es que aguantan el calor sin derretirse, porque se cuajan con ácido o con calor alto y su proteína ya no vuelve a reorganizarse. Se doran por fuera, se ablandan por dentro y llegan enteros al plato.

Esa familia está repartida por todo el mundo con nombres distintos y el mismo comportamiento: el paneer indio, el halloumi chipriota, el kefalograviera griego, el queso de freír dominicano, el queso fresco peruano y el queso Panela mexicano. Por eso las sustituciones dentro de este grupo funcionan tan bien: no se imita un sabor, se comparte una física.

Donde el Panela no sirve es en cualquier plato que pida hebra o fundido —ahí va el Oaxaca— ni donde haga falta sal de curado para gratinar, que es trabajo del Cotija.

Nuestro queso Panela Corazón de Leche se elabora en España, así que llega fresco y sin importación. Si tienes dudas sobre qué queso pedir para cada uso, están resueltas en la guía de quesos que funden.

Preguntas frecuentes

¿Por qué Panela y no Oaxaca en el bolón?

Porque aquí no interesa que funda. El queso va en trozos dentro de la masa y tiene que seguir siendo trozos al morder; el Oaxaca se estira y se disuelve en el plátano majado. Para el llapingacho, donde el queso sí debe fundir en el centro, es al revés.

¿Vale plátano macho de la frutería española?

Sí, es el mismo plátano. Tiene que estar bien verde, con la piel dura y sin manchas negras: en cuanto empieza a madurar dulcifica y el bolón deja de salir.

¿Se puede hacer sin chicharrón?

Sí, y es una versión habitual en Ecuador. Queda más suave; conviene subir un punto la sal y el ajo porque el chicharrón aportaba buena parte del sabor.

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