Por qué irLa Única Madrid, en pocas palabras
La historia de La Única empieza en 2012 en Polanco, Ciudad de México, con una idea muy concreta: una cantina mexicana contemporánea inspirada en las cocinas regionales del norte del país y de la costa del Pacífico. Detrás están Felipe Williamson y Marcos McCluskey. A Williamson le conquistó Monterrey, con sus carnes asadas y sus salsas de chiltepín, y quiso llevar ese carácter a la capital. Después llegaron San Miguel de Allende en 2014, Puebla en 2016 y Cartagena de Indias en 2018. En 2021 el grupo cruzó el Atlántico y abrió en el barrio de Salamanca su primer restaurante en Europa.
En 2025 empezó una etapa nueva: la mudanza a Alcalá 87, frente al Retiro y a un costado de la Puerta de Alcalá, con un rebranding completo. El local de ahora es más íntimo, con unos 200 metros cuadrados de sala y una pequeña terraza que mira al parque, y su ambiente toma como modelo las cantinas tradicionales del norte de México, puestas al día. La carta la firma el chef regiomontano Óscar Gallegos, que cocina platos de allá con producto de aquí, como la carne de rubia gallega. Además de las brasas, hay mar para empezar: aguachile verde de cola de langostino, tostada de corvina con leche de tigre y salsa macha, tartar de atún rojo sobre tuétano asado, caldo tlalpeño, sopa de tortilla, molcajete de nopalitos y un guacamole recién machucado con cortezas.
La propuesta va más allá de la mesa. Hay coctelería de autor con tequila y mezcal, música en vivo y un ambiente pensado para celebrar, de esos en los que la sobremesa se convierte en noche, y la casa organiza también eventos privados. Entre semana sirve desayunos mexicanos y los sábados y domingos el plan cambia a brunch. La Guía Repsol la incluyó en 2024, cuando todavía estaba en su anterior local de la calle de Claudio Coello, entre los siete mejores restaurantes mexicanos de Madrid, y la Fundación Casa de México en España le ha concedido el Sello Copil 2026.
Para un brunch de fin de semana, una celebración con música en directo o una cena de brasas y cócteles junto al Retiro.