Cocina griega · Con nuestro queso

Saganaki griego con queso Panela

Saganaki con queso Panela en lugar de kefalograviera. Aguanta la sartén sin derretirse y forma la costra dorada que define el plato.

Saganaki griego con queso Panela
La sustitución
Queso Panela en lugar de kefalograviera
2 raciones · 5 min de preparación. Por qué funciona, más abajo.

Paso a paso

  1. Seca el queso a conciencia
    Papel de cocina por las dos caras. El agua superficial hace que el aceite salte y, sobre todo, impide que la harina se pegue y se forme costra.
  2. Enharina y sacude
    Pasa el bloque por harina y golpea para quitar el exceso. Una capa fina se dora; una gruesa se despega y se quema en el aceite.
  3. Sartén bien caliente
    El aceite tiene que estar humeando ligeramente antes de que entre el queso. Si entra en aceite templado, suelta agua y se queda pálido.
  4. Un minuto y medio por lado
    Sin moverlo. La costra se forma por contacto continuo: cada vez que lo mueves, interrumpes el dorado.
  5. Voltea con espátula ancha
    De un solo movimiento. El bloque está blando por dentro y con una pinza se parte.
  6. Limón fuera del fuego
    Sácalo al plato y exprime el limón encima ya servido. En Grecia se flamea con brandy en la mesa; sin flambear, el limón cumple la misma función de cortar la grasa.

Por qué aquí va Panela y no un queso que funda

El saganaki depende de una propiedad concreta: el queso tiene que dorarse por fuera y ablandarse por dentro sin llegar a derretirse ni escaparse por la sartén. Solo algunos quesos hacen eso, y todos comparten lo mismo: se cuajan con ácido o con calor alto y su proteína ya no se reorganiza al calentarse. El kefalograviera griego lo hace, el halloumi chipriota lo hace y el queso Panela lo hace por el mismo motivo. Esta es la sustitución más literal del libro, porque no imita un comportamiento: es el comportamiento. Lo que cambia es el sabor: el kefalograviera está curado y es mucho más salado, y el Panela es fresco y lácteo, así que conviene salar un poco al final y ser generoso con el limón.

Este plato no pide un queso que funda: pide justo lo contrario. Hay una familia de quesos cuya gracia es que aguantan el calor sin derretirse, porque se cuajan con ácido o con calor alto y su proteína ya no vuelve a reorganizarse. Se doran por fuera, se ablandan por dentro y llegan enteros al plato.

Esa familia está repartida por todo el mundo con nombres distintos y el mismo comportamiento: el paneer indio, el halloumi chipriota, el kefalograviera griego, el queso de freír dominicano, el queso fresco peruano y el queso Panela mexicano. Por eso las sustituciones dentro de este grupo funcionan tan bien: no se imita un sabor, se comparte una física.

Donde el Panela no sirve es en cualquier plato que pida hebra o fundido —ahí va el Oaxaca— ni donde haga falta sal de curado para gratinar, que es trabajo del Cotija.

Nuestro queso Panela Corazón de Leche se elabora en España, así que llega fresco y sin importación. Si tienes dudas sobre qué queso pedir para cada uso, están resueltas en la guía de quesos que funden.

Preguntas frecuentes

¿El queso Panela sirve para saganaki?

Sí, y es de los sustitutos más exactos que hay. El saganaki necesita un queso que se dore sin derretirse, y el Panela es exactamente ese tipo de queso, igual que el halloumi o el kefalograviera. La diferencia está en el sabor: el Panela es fresco y suave y el griego es curado y salado, así que hay que ajustar la sal.

¿Se puede hacer sin harina?

Sí, pero la costra queda menos uniforme. La harina absorbe la humedad de la superficie y da una capa seca que dora rápido; sin ella el queso se dora a manchas.

¿Por qué se me deshace en la sartén?

Porque el queso usado sí se derrite. Con mozzarella, provolone u Oaxaca el saganaki no funciona: son quesos de pasta hilada que se estiran y se escapan. Hace falta un queso fresco prensado como el Panela.

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