Por qué irCutzamala Mex Food, en pocas palabras
Uriel Coria llegó a España de vacaciones y decidió quedarse a cocinar como le había enseñado su madre. En 2014 abrió Cutzamala en el Mercado de Antón Martín con una idea sencilla: cocinar la comida mexicana que echaba de menos y enseñar la enorme diversidad de su país, con sus moles, sus guisos regionales y esos platos que casi nunca cruzan el Atlántico. Más de una década después, ese sigue siendo el plan.
Cocinar dentro de un mercado marca el carácter. El puesto convive cada día con fruteros, pescaderos y carniceros, y la cocina empieza desde la base: tomates y chiles tatemados para las salsas, moles de horas, marinados, guisos y fondos hechos en casa. La carta es dinámica, cambia con la temporada y el mercado, y cada plato lleva su origen: carne asada y torta ahogada de Guadalajara, quesabirria y birriamen de Jalisco, frijoles con veneno de Nuevo León, trompito de pastor de la Ciudad de México, tinga de Puebla y cochinita de la península de Yucatán. Hay también plato del día, como unos tacos de lomo bajo con chorizo verde y salsa RoMEXcu, un guiño al romesco catalán con chipotle.
Detrás queda un archivo vivo de recetas que han pasado por la carta y que rara vez se ven en Madrid: mole rosa, mole verde con corundas, atapakua purépecha, carne en su jugo tapatía o chileajo. De postre, pastel de elote con cajeta de leche de cabra o la Picosita Cookie, una galleta de la casa con chile pasilla y morita. Para beber, margaritas (también en versión picante), paloma, micheladas, aguas frescas de jamaica, tamarindo, horchata y mango, y mezcal. Time Out lo reseñó en 2018 con cuatro estrellas de cinco, y en 2026 recibió el Sello Copil de la Fundación Casa de México en España.
Para picar al centro con amigos, para descubrir platos regionales poco vistos en Madrid y para comer vegetariano, con las quesadillas de kimchi casero de la casa.