Por qué irFisher's, en pocas palabras
En Fisher’s la primera decisión puede hacerse por técnica: un entrante frío, una cazuela o una preparación a la brasa. El menú de comida coloca esas familias en apartados distintos, algo útil para ordenar el pedido. Si vienes por primera vez, elige qué plato quieres como centro y utiliza el resto para completar la comida. Una mesa de mariscos admite recorridos diferentes según el hambre y las ganas de compartir.
Los langostinos petroleros llaman la atención desde el nombre y tienen una descripción concreta: salsa cremosa de tinta de calamar, notas de vino tinto y queso cheddar. Es la opción que proponemos para empezar a conocer uno de los clásicos de la casa. Pregunta cómo está organizada la ración disponible y deja que esa respuesta te ayude a decidir qué más pedir para el número de personas de tu mesa.
El pulpo zarandeado ofrece otra preparación. Sale de la brasa con adobo y alioli, acompañado de perejil frito y tortillas de maíz. Si prefieres construir la comida alrededor del pulpo, organiza los entrantes a partir de ese principal. La carta distingue el zarandeado de otra versión de pulpo a la brasa; utiliza el nombre completo al pedir para situar la elaboración que has venido a buscar.
Para quien quiere cuchara, el arroz tumbado aparece como arroz caldoso a la mexicana con pulpo, pescado y langostino. Es una tercera forma de sentarse a comer mar en la misma casa. Puedes elegirlo como centro en vez de sumar principales sin haber decidido la ración. El menú también reúne tacos y entrantes fríos; revisarlos con calma ayuda a que el pedido siga una idea clara desde el comienzo.
Ve con una idea de plato principal y deja hueco para uno de los entrantes que os apetezca compartir. Si el grupo mezcla preferencias, podéis escoger entre cazuela, arroz o brasa con la carta delante. Antes de cerrar la reserva, comenta las necesidades alimentarias: las salsas y los montajes tienen ingredientes propios y la casa puede responder sobre la elaboración del servicio que estás organizando.