Por qué irŌME · Taller Gastronómico, en pocas palabras
Roberto Ortiz Blanco es chilango y se formó en la escuela Ambrosía de Ciudad de México. De allí pasó a Argentina y después a España, donde cocinó en Arzak, en Mugaritz y en elBulli entre 2009 y 2011, siendo el último cocinero mexicano de aquella casa, con paso también por The French Laundry. En 2014 volvió a Madrid para llevar durante unos cinco años la cocina de Punto MX, el primer mexicano de Europa con estrella Michelin. ŌME, abierto a finales de 2025, es su proyecto propio, con un lema que lo resume: «Dos mundos, una sola esencia». Maíz, chile, cacao, flores, hierbas y fuego, leídos con influencias europeas.
El local ocupa una antigua vivienda en una calle de apenas quince números, con una puerta discreta, casi de speakeasy, y propone tres maneras de comer. El salón, con vistas a la calle, sirve una carta corta de temporada. La Mesa del Chef ofrece ocho pases para un grupo pequeño. Y la barra ŌMEkase, el corazón del proyecto, sienta a seis comensales frente a la cocina abierta para un menú de seis pases de tacos y tostadas: el primer omakase mexicano de Madrid. A Ortiz le acompañan Maarten Van Nieuwburg como segundo de cocina y Hazel Martínez al frente de la sala.
El maíz manda. Llega de México en dos variedades, cónico amarillo del Estado de México y bolita rosa de Oaxaca, y en el propio local se nixtamaliza, se muele en piedra y se convierte en la masa de las tortillas. El menú, además, es sin gluten. Para beber hay tequilas, mezcales y sotoles, cócteles con destilados mexicanos y una carta de vinos corta y muy escogida, con maridajes para acompañar los menús. Time Out le dio cinco estrellas de cinco en su reseña de 2026, y la Fundación Casa de México en España le ha concedido el Sello Copil 2026. Es un sitio de cenas y de pocas plazas: reserva con tiempo.
Para celebrar algo especial, para quien quiera un menú degustación mexicano en barra y para una noche de mezcales y sotoles bien elegidos.